Mi hijo, diagnosticado con riesgo de autismo, ha sido la persona que más aprendizajes me ha dado sobre el cuidado. Caminar mi vida a su lado me enseñó que cuidar es amar y, a veces, poner a los demás primero. En mi caso, prioricé a mi hijo sobre mi profesión durante mucho tiempo, y no me arrepiento ni por un segundo. Hoy agradezco a todos los que valoran la labor de las cuidadoras y a esta Red de Mujeres que me ha imprimido VIDA.